10 señales de una persona tóxica (1 de 2)

En el ministerio nos encontraremos con que vamos a servir a muchas clases diferentes de personas, y tristemente entre todas ellas existen las personas problemáticas, conocidas también como personas tóxicas.

El aprender a reconocer entre una persona tóxica y una persona que en verdad necesita ser ayudada es de suma importancia para el ministro o pastor, nuevo o viejo, tenemos que aprender la sabiduría de como identificar y tratar a estas personas para que podamos ser mucho más efectivos en nuestro ministerio y en ayudar a aquellos que realmente necesitan y están dispuestos a recibir nuestra ayuda.

En este tema que separaré en dos partes vamos a aprender las señales o características que distinguen a una persona tóxica, y en nuestro siguiente artículo aprenderemos cómo tratar correctamente con este tipo de personas.

Es importante aprender a protegerte de personas tóxicas

Las personas tóxicas se encuentran en todas partes, las hay en el trabajo, en la familia, en el ministerio, en los grupos bíblicos y en las iglesias, así que es importante aprender a protegerte a ti, tu familia, y tu ministerio de ellas. De hecho, estoy muy seguro que tu te has encontrado con estas personas en algún punto en tu vida, personas que te cansan, que buscan absorberte en sus problemas y terminan drenando tu gozo.

Como en muchas cosas en la vida, el encontrarte a estas personas es algo que jamás podrás evitar, pero es mucho mejor si las encontramos preparados para sobrellevar nuestras interacciones con ellas de una manera sana y sobre todo con amor.

En esta primera parte te comparto 10 señales que indican que es una persona tóxica:

1. Son egoístas

Este tipo de personas están siempre ocupadas pensando en ellas mismas, en como se sienten ellas, en que les beneficia a ellas, en lo que ellas puedan obtener, y muy raramente se preocupan por las necesidades o sentimientos de otras personas. Esto puede involucrar que ellos te pidan hacer cosas para su beneficio cuando en realidad no es conveniente para ti o no estás disponible y se ofenden o se sienten mal cuando les dices que no podrás.

2. Sienten la necesidad de tener la razón

Las personas tóxicas no pueden tolerar la idea de no tener la razón, incluso en cosas pequeñas o sin importancia, ellas estarán dispuestas a discutir su punto de vista hasta que te canses y termines dándoles por su lado. Su necesidad de tener la razón no va considerar ni siquiera la verdad sobre el asunto, o el sentido común.

3. Están rodeados de drama

¿Alguna vez te has topado con una persona que te platica su vida como si estuviera maldita con problemas y mala suerte? No es casualidad que sus vidas estén rodeadas con tantos problemas y drama. Estas personas les encanta ser el centro de atención y sobre todo tu atención. Aman el hecho de sentir que las personas sienten simpatía por ellos y constantemente están generando drama para envolver a otros en sus vidas y atraer la atención.

4. Mienten constantemente

Seamos honestos, la mayoría de las personas mienten en ocasiones. Eso es algo normal de las personas, pero al encontrarte con un una persona tóxica te darás cuenta que constantemente torcerá la verdad, o te mentirá para esconder algún defecto en sus personas o en su reputación. Sienten la necesidad de ser admiradas y que les prestes atención, incluso si tienen que mentir para lograrlo.

5. Son impulsivas

La paciencia no es algo que caracterize a este tipo de personas, al contrario son impulsivas en tomar sus desiciones. Muchas veces las toman basadas en cómo se sienten en el momento, y esto es lo peligroso si te estás asociando con este tipo de personas en tomar desiciones que puedan afectarte a ti y a tu familia (por ejemplo si eres socio de negocios con ellas), ten esto muy en cuenta: las emociones cambian en un momento, y tomar desiciones basadas en emociones que van a cambiar no es lo mas sabio ni pertinente.

6. Siempre son la víctima

Son personas que siempre que platican contigo tomarán el rol de la víctima, siempre tienen a alguien más que culpar por sus problemas y por sus fallas. Son personas que constantemente están ofendidas incluso por cosas insignificantes (e.g. “No me saludó el pastor”, “no me invitaron a comer”, “no cantaron mi alabanza favorita”, etc, etc).

7. Nunca tienen palabras bonitas sobre otras personas

Este tipo de personas raramente te hablarán cosas positivas sobre otras personas. Basta con una charla corta de cinco minutos con ellas y te enterarás de todas las ofensas que han recibido, las personas que nos les parecen, todo lo que fulanito o fulanita está haciendo mal en sus vidas, y sus mas recientes pleitos con sus vecinos o parientes, e incluso te hablarán mal de sus pastores y sus líderes. Son personas que les gusta el chisme y la controversia.

8. No sueltan las ofensas

Todos hemos sido ofendidos alguna vez, pero una persona saludable llega al punto de soltarlo y seguir con su vida. Las personas tóxicas habitan en la ofensa, fundan su vida en la amargura, y se bañan en el pozo del resentimiento. Simplemente no dejarán pasar la oportunidad para recordarte (o recordarse) que esa persona los ofendió hace 47 años.

9. Son evasivos

Las personas saludables te responderán cuando les preguntes algo, pero una persona tóxica siente la necesidad de divagar cuando se les pregunta por aspectos de sus vidas que no anden correctamente. Es una táctica con la cual quieren cubrir sus deficiencias o su falta de madurez. No les importará inventarte la historia más larga del mundo con tal de no llegar a tocar el punto del cual les estás preguntando.

10. No son amables con los demás

No me mal entiendas, las personas tóxicas pueden ser personas muy amables y encantadoras, pero solamente cuando esto les beneficia. Si ellos encuentran que eres útil para ellos o que tu tienes algo que ellos desean de ti, ellos pueden ser amorosos, amables, en incluso halagadores. Ellos nunca se mostrarán de esta misma manera con las personas a quienes no pueden sacarles ningún beneficio.

Conclusión

Como comentábamos en el principio es imposible que nunca te encuentres o incluso que te llegues a relacionar con personas tóxicas, pero es muy importante estar preparado para identificarlas y para saber cómo tratar con ellas. En nuestro siguiente artículo hablaremos de la forma correcta de tratar con ellas y evitar que tu vida y tu ministerio sea absorbido en su remolino de drama y problemas.