Cuando el corazón nos lleva al desastre

Nuestro corazón puede ser la fuente de hermosas y poderosas emociones, como el deseo, la atracción, las ganas de triunfar, la felicidad, el afecto, etc. Todas ellas son emociones que nos hacen sentir vivos. Aunque todas estas emociones que listé son positivas, también tenemos el otro lado del mismo corazón: enojos, envidias, peleas, contiendas, celos, odio, deseos de hacer daño. Todas estas también nacen en el corazón.

Tristemente la cultura en la que vivimos pone mucho énfasis en que dejemos que nuestras vidas sean guiadas por nuestro corazón, y el problema con esto es que muchas personas han llegado al desastre en sus propias vidas precisamente por seguir este consejo.

¿Es acaso sabio aconsejar a las personas a que confíen sus desiciones a las emociones cambiantes del momento? ¿Sería sabio decirle a las personas que guíen sus vidas basados en el corazón humano que cambia de parecer de momento a momento? No, no es sabio. Para nada sabio. Es como el querer fundar nuestra casa sin cimientos y sobre arenas movedizas. Hacer esto solo nos llevará al desastre.

Dios, quién es el único capaz de entender completamente nuestro corazón y de revelarnoslo nos dice lo siguiente:

9 Nada hay tan engañoso como el corazón.
No tiene remedio.
¿Quién puede comprenderlo?

Jeremías 17:9

¿Quién puede comprenderlo? Solamente Dios. Ni aún nosotros mismos alcanzamos a comprender nuestro propio corazón, y prueba de ello es que muchas veces nuestra misma consciencia nos advierte y nos reprende de tomar desiciones basándonos solamente en nuestro corazón. ¡Hay un gran peligro en esto! ¡Incluso si estas desiciones se sienten bien en el momento!

Quizás estoy escribiendo esto porque el tomar malas desiciones es un problema que veo con mucha frecuencia en mi generación,  o quizás Dios lo quiere hacer llegar a ti personalmente. Quizás tu eres la razón de estas palabras. Quizás has estado basando tus decisiones en emociones o estás por tomar desiciones basadas solamente en el momento, en tus sentimientos, en lo que tu corazón cambiante te dice ahorita sin mirar hacia el futuro. No dejes que tu corazón te lleve al desastre.

Estoy seguro que en esta parte del artículo es donde estás pensando “Tu no estás en mi posición”, “No sabes cómo me siento”, “No sabes lo que me hicieron”, “No sabes el dolor que es para mí seguir con vida” … y tienes razón. Tal vez yo no conozco tu situación personalmente, pero hay alguien que ha estado a tu lado en todo tu dolor, que está a tu lado en este mismo momento esperando el llamado de emergencia para entrar en acción en tu vida. Así como en una situación de secuestro, siempre hay un equipo de élite SWAT está listo para entrar en acción y venir al rescate, pero solamente pueden intervenir cuando se les hace el llamado, así de la misma manera Dios ha estado listo para intervenir en tu vida pero jamás lo hará si tu no se lo pides de todo tu corazón. Dios es un caballero que respeta tu libertad y tu vida, y no va a entrar sin permiso en ella, porque Él no va a romper la libertad de decidir que te dio.

Dios a través del profeta Jeremías les escribió estas palabras a su pueblo que estaba a punto de entrar en una época muy dificil, donde serían prisioneros y estarían cautivos en Babilonia por 70 años, pero cuando los últimos prisioneros estaban siendo llevados del país, Dios les da este mensaje de esperanza:

10 Así dice el Señor: «Cuando a Babilonia se le hayan cumplido los setenta años, yo los visitaré; y haré honor a mi promesa en favor de ustedes, y los haré volver a este lugar.

11 Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.

12 Entonces ustedes me invocarán, y clamarán a mí, y yo los escucharé.

13 Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón.

14 Me dejaré encontrar —afirma el Señor—, y los haré volver del cautiverio. Yo los reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde los haya dispersado, y los haré volver al lugar del cual los deporté», afirma el Señor.

Jeremías 29:10-14

Dios está más que listo para venir al rescate. Está más que listo para llenar tu vida de esperanza, de gozo eterno, y sobre todo para ser el fundamento donde tus decisiones pueden ser plantadas y construidas sobre cimientos que no se van a mover. Pero el primer y más importante paso es pedirle entrar en tu vida, y darle permiso de cambiarla cómo Él quiera.

Así como Dios tenía planes buenos para su pueblo, Dios tiene planes buenos para ti también.

Así como Dios quería darles un buen futuro y una esperanza, Dios quiere darte a ti un futuro eterno y una esperanza que no se desvanece.

Así como Dios prometió que lo encontrarían si lo buscaban de todo su corazón, Dios anhela que tu lo encuentres, cuando lo busques de la sinceridad de tu corazón.

Si estás al borde de tomar desiciones que marcarán tu futuro, y todo lo que tenías para basarte era tu corazón cambiante, hoy te invito a algo más excelente: Pídele a Dios que te ayude a tomar una decisión correcta. Que aunque quizás sea difícil, será lo mejor. Dios está en una posición única de saber cuál es la mejor decisión porque el mira el futuro y el final desde tu presente. Él sabrá lo que es mejor si solamente confías en él. Y aún si ya has tomado una decisión que te ha llevado al desastre, por seguir tu corazón, aún Dios tiene esperanza para ti. Aún Dios quiere enderezar tu vida. Él ama tomar personas que estaban en lo más profundo del desastre y sentarlos con reyes en Su presencia. Él ama tomar lo roto y lo menospreciado de este mundo para reflejar su gloria. Y quizás las consecuencias de tus malas desiciones no desaparecerán de la noche a la mañana, pero Dios puede cambiar tu vida para siempre y hacerte una nueva persona, si tu lo dejas entrar en tu vida.

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

Apocalipsis 3:20

La pregunta es ¿Lo invitarías hoy a entrar?

 

– Juan F. Mellado