¿Jesús es Dios o es el hijo de Dios?

Uno de los fundamentos centrales la fe cristiana es la noción que Jesús de Nazaret es Dios en esencia y en naturaleza, quién decidió entrar a este mundo y vestirse de hombre. En otras palabras, Jesús es “Dios manifestado en carne” (1 Timoteo 3:16). Esta afirmación (que Jesús es en naturaleza Dios) es única del Cristianismo, no existe ninguna otra religión comparta esta afirmación.

Una de las preguntas más frecuentes que (personalmente) he escuchado con el paso del tiempo es: “¿Jesús es el Hijo de Dios o es Dios?” y muchas veces, en especial en mis primeros años en el cristianismo no tenía idea de cómo darle respuesta. Se que muchos en este momento están en mi misma situación, pero no se preocupen, sí hay una respuesta a esta pregunta.

La lógica detrás de la pregunta es la siguiente: “Sí Jesús es Dios, entonces no puede ser el Hijo de Dios, y sí es el Hijo de Dios, entonces no puede ser Dios”. Quizás muchos pensemos “pues…a simple vista suena convincente” pero la realidad es que la pregunta se basa en una premisa errónea. Confunde la esencia y la naturaleza de Jesús, con su posición y relación con el Padre, y pone al cristiano en un dilema dónde si se asume el reconocer una afirmación (Jesús es Dios), entonces automáticamente se debería descartar la otra afirmación (Jesús es el Hijo de Dios). Esto es el resultado de confundir la esencia de Jesús con la posición de Jesús.

Permíteme explicar el párrafo anterior con un ejemplo sencillo donde el error lógico de esta objeción es expuesto con más claridad. Si preguntáramos, “¿Es Juan un ser humano o es hijo de Patricia?”. La pregunta no tiene mucho sentido ¿verdad? pues la lógica es exactamente la misma que plantea esta objeción en contra de Jesús. Como pueden ver, la naturaleza y esencia de Juan es la de ser un ser humano, y al mismo tiempo su posición dentro de su familia es la ser hijo” de Patricia.

Cuando se levanta esta objeción en contra de la divinidad de Jesús, el problema que se presenta es exactamente el mismo, pero una vez entendida la objeción se puede proceder a dar una respuesta Bíblica y correcta.

Primero, tenemos que establecer cuál ha sido la visión correcta de Dios en el cristianismo:

Dios se ha revelado a Sí mismo a la raza humana cómo UN SOLO SER conformado por TRES PERSONAS DIVINAS que son plenamente Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y coexisten en perfecta Unidad.

1 Juan 5:7 – Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.

Deuteronomio 6:4 – Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.

Mateo 3:16-17 – Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Mateo 28:18 – Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo

Interesantemente, la palabra uno usada en Deuteronomio 6:4 viene del Hebreo “Ehad” que significa uno en número y también uno en unidad. La misma palabra es usada en Génesis 2:24Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” Curiosamente no vemos al hombre y a la mujer volviendose una sola persona, sino volviendose una unidad, una familia.

Ahora, Jesús ES Dios en cuanto a su esencia y a naturaleza, ya que comparte toda la plenitud de los atributos de Dios con el Padre y el Espíritu Santo, es Omnisciente (lo sabe todo), Omnipresente (puede estar en todo lugar a la vez), es Omnipotente (tiene todo el poder de Dios), es coautor de la Creación, y Él mismo declaró numerosas veces el ser co-igual al Padre en Su esencia y naturaleza, y lo demostró con muchos milagros y obras que solamente Dios puede hacer, y finalmente resucitando de entre los muertos, confirmando lo que él había dicho que él el dueño de la vida y que nadie se la quita, sino que el la pone en sacrificio y la vuelve a tomar.Juan 8:58 – Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, Yo Soy.

Juan 5:18 – Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo,[a] sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

Juan 5:19 – Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.

Tercer y último punto, Jesús ES el HIJO de Dios en cuanto a su POSICIÓN y RELACIÓN con las otras Dos Personas Divinas que integran al Único Dios vivo y verdadero, que son el Padre y el Espíritu Santo.

Dicho lo anterior nos resulta mas sencillo comprender cual es la noción que el Cristianismo histórico ha tenido sobre quién es Jesús, y lo que Jesús mismo dijo: “Yo y el Padre somos UNO”, no una misma persona, sino co-iguales en naturaleza y esencia, y disfrutando una relación Padre-Hijo.

Realmente hay tanto más que quisiera decir sobre este tema pero no quisiera convertir un artículo en un capítulo de un libro, mejor oren para que Dios pueda darnos la paz y el entendimiento para comprender lo que podemos comprender de Dios y para aceptar aquello que Él nos ha revelado en Su Palabra sobre quién es Él, aunque a lo mejor vaya más allá de nuestro entendimiento.

– Juan Francisco Mellado