¿Por qué hay solo cuatro evangelios verdaderos?

Muchas personas que quizás nunca han sido expuestas a la experiencia de pertenecer a una iglesia o de estudiar la Biblia, creen que la Biblia es un sólo libro. De hecho,la mayoría de nosotros teníamos este mismo concepto erróneo de la Biblia cuando iniciamos nuestro caminar espiritual. La Biblia no es un sólo libro, más bien es una colección de libros –muchas veces referido como el canon bíblico. Claro, el comprender este hecho sobre la Biblia nos produce una pregunta importante: ¿Por qué estos libros pertenecen al canon y no otros?

Por ejemplo, el Nuevo Testamento incluye cuatro evangelios sobre la vida de Jesús: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Estos son llamados los evangelios canónicos porque pertenecen al canon (la colección de la Biblia). Pero estos evangelios sobre Jesús no eran los únicos en el mundo antiguo. De hecho, hemos descubierto muchos otros evangelios, como el evangelio de Tomás, el evangelio de Maria, el evangelio de Felipe, el evangelio de Judas, y muchos otros.

Dado a que hay muchos otros evangelios ahí afuera, ¿por qué solo estos cuatro fueron incluidos en la Biblia? ¿Qué hace especial a estos evangelios? Quiero darte cuatro razones en este artículo sobre porqué estos cuatro evangelios sobresalen de los demás. En palabras sencillas, estos cuatro son los cuatro evangelios REALES sobre la vida de Jesús. Son los únicos cuatro que fueron reconocidos ampliamente por la iglesia temprana, que incluyó a muchas personas que conocieron personalmente a Jesús. Son los evangelios más tempranos que poseemos, fueron producidos por apóstoles, y por ultimo carecen de embellecimiento hacia la historia que cuentan.

1. Fueron reconocidos

Muchas personas no comprenden el proceso en que se formó lo que hoy conocemos como el Nuevo Testamento. Erróneamente piensan que fue un concilio de personas con autoridad quienes decidieron qué libros estarían y qué libros no. Esto está muy lejos de como en realidad se formó: La iglesia temprana que estaba creciendo gracias al trabajo de los evangelistas y apóstoles, esta comunidad de creyentes no le asignó autoridad a estas cartas, más bien la iglesia reconocía la autoridad que las cartas ya poseían debido a su contenido.

2. Estos evangelios son tempranos

Mateo, Marcos, Lucas y Juan son todos los evangelios que se produjeron durante el primer siglo. Son los más tempranos que existen. Estos cuatro evangelios nos acercan lo más posible a la vida de Jesús. De hecho, fueron escritos por testigos oculares de todos estos eventos que registran y fueron distribuidos aún cuando estos testigos oculares se encontraban con vida.

3. Son documentos apostólicos

Esto significa, en lo más sencillo, que son documentos escritos por Apóstoles. Algunos directamente, en el caso de Mateo y Juan, y otros por compañeros directos de los Apóstoles, en el caso de Lucas y Marcos. Si quieres recuentos confiables sobre la vida de Jesús los vas a encontrar en estos evangelios. Y si quieres conocer a Jesús a través de personas que lo conocieron personalmente, no hay mejor fuente que estos.

4. Finalmente, carecen de embellecimiento

Los evangelios no-canónicos (el de Pedro, María, Judas, Tomás, etc.) incluyen embellecimiento de historias y hechos míticos que en la mayoría de los casos contradicen hechos históricos de la vida de Jesús. Por ejemplo, el académico Michael Kruger, escribe:

Muchos de los escritos apócrifos contienen y añaden un embellecimiento legendario. Por ejemplo, en el Evangelio de Pedro, Jesús emerge de la tumba como un gigante que su cabeza toca las nubes y es seguido por la misma cruz de madera que habla.

Compara y contrasta estos escritos con los acontecimientos de la resurrección que están registrados en los cuatro evangelios. Es un punto muy interesante que ninguno de los evangelios nos dan una descripción de la resurrección en el momento en que estaba sucediendo. Leemos sobre la crucifixión y el entierro de Jesús, pero nunca nos describe el momento de la resurrección. Cuando las mujeres fueron el Domingo en la mañana, la tumba ya se encontraba vacía, la resurrección ya había sucedido. El evangelio de Pedro, que fue escrito en el segundo siglo, intenta llenar los huecos embelleciendo la historia.

Conclusión

Con esto podemos ver claramente por qué los cuatro evangelios canónicos que están incluidos en la Biblia mientras que los otros no. Estos cuatro evangelios son únicos en estas características. Son tempranos en cuanto al tiempo, fueron reconocidos por la comunidad de creyentes de Jesús que comenzaron lo que hoy es la iglesia, fueron inspirados y escritos por Apóstoles o colaboradores confiables muy cercanos, y no fueron embellecidos ni alterados en los sucesos que cuentan. Por estos cuatro criterios podemos confiar en que estos evangelios son los verdaderos evangelios.


Escrito por Tim Barnett. Adaptado y traducido del Inglés por Juan F. Mellado.

(Leer artículo original en inglés aquí)