¿Puede un cristiano tener tatuajes?

Este tema y esta pregunta es muy común, e incluso muchas personas lo consideran un tema controversial, yo no lo considero como tal, porque una vez que se estudia la Biblia en su contexto nos damos cuenta que la respuesta a este tema es muy clara. Soy un pastor en el movimiento Calvary Chapel, y en lo profundo de nuestras almas tenemos un intenso amor y una pasión porque la Palabra de Dios sea tomada e interpretada correctamente. Y es lo que quiero hacer contigo en este artículo, examinar qué es lo que la Palabra de Dios nos dice sobre este tema, y no solo agarrar un versículo sin contexto y hacerlo un pretexto, sino mas bien estudiar qué es lo que la Palabra de Dios nos enseña.

¿Qué dice la Biblia sobre los tatuajes?

En toda la Biblia hay un sólo pasaje al que las personas apuntan argumentando que habla explícitamente sobre los tatuajes (de hecho, solo en algunas versiones se usa la palabra tatuaje; en la mayoría la palabra se traduce como cortes, o marcas), y se encuentra en Levitico 19:28. Hay personas que declaran que este versículo prohibe claramente el uso de los tatuajes para nosotros, y que no hay ninguna necesidad de explicación. Pero al afirmar esto, estas personas intencionalmente omiten el contexto histórico, cultural, y social, y la interpretación de este pasaje. El versículo dice lo siguiente:

28 »No se hagan cortes ni marcas en el cuerpo por causa de un muerto. Yo soy el Señor.

Aquí es donde estas personas apuntarían diciendo “¡Ajá! ¡Ahí lo prohibe claramente!”. Pero veamos también otras cosas que están claramente prohibidas en este mismo capítulo donde está el versículo sobre las marcas en la piel:

  1. No debes comer nada que tenga más de tres días de sacrificado (Lev. 19:6): Esto descalificaría a casi el 90% de lo que encontramos en el supermercado.
  2. No debes sembrar semillas diferentes en un mismo campo, ni ponerte ropa de tela mixta (Lev. 19:19b): Esto significaría no usar mucha de la ropa moderna, incluyendo la ropa de algodón con poliester, no usar mezclillas, ni basicamente nada que use distintos tipos de hilos.
  3. No debes comer la cosecha de fruto de un árbol cosechado en los primeros 3 años (Lev. 19:23): En la práctica, sería imposible para nosotros cumplir este mandamiento, ya que no hay manera de saber qué fruto del supermercado fue cosechado en qué año del árbol, ya que no existe ningún tipo de regulación que obligue a los agricultures a seguir esta regla.
  4. No debes rasurarte la barba (Lev. 19:27): Si eres hombre, y estás en contra de los tatuajes pero te rasuras la barba, entonces eres igual de quebrantador de la Ley que alguien que se haya tatuado. Si la ley aún esta vigente, entonces muchos pastores que fervientemente condenan a quienes se tatúan, pero ellos se quitan la barba, serán igual de condenados. Siempre se me hace gracioso escuchar predicadores que usan este versículo pero que su cara está hermosamente rasurada.
  5. No debes trabajar en el día de reposo (Lev. 19:30): Hoy en día realmente sería muy difícil el cumplir este mandamiento. Conozco a pastores que dicen que ponerse un tatuaje está prohibido aquí en levíticos, pero ellos trabajan como locos el sábado.

Como dije antes, mi deseo es que tengamos un conocimiento profundo de las Escrituras que estamos citando. Los versículos que te presenté en la sección anterior, están ubicados en una parte del Antiguo Testamento conocido como la Ley. La Ley que fue dada al pueblo de Israel para hacerlos una nación diferente a las demás naciones que existían en su tiempo, y se divide en tres partes: La ley civil, ceremonial y moral.

La Ley civil eran todos los aspectos de la vida diaria del nuevo pueblo de Israel, incluían prohibiciones higiénicas y alimenticias, y eran las guías para llevar a cabo la vida en comunidad honrando a Dios. Todos los requisitos de la Ley civil fueron cumplidos en Cristo Jesús a través de Su sacrificio en la Cruz.

La Ley ceremonial eran todos los mandamientos que el pueblo de Israel tenía que seguir para estar en comunión con Dios, esto incluía todos los sacrificios de animales, ofrendas, y prohibiciones sobre la idolatría, y el marcarse la piel como forma de adoración pagana. De igual manera, todos los requisitos de la Ley ceremonial YA fueron cumplidos en Cristo Jesús a través de Su sacrificio en la Cruz. Por eso ningún pastor cristiano que afirma que los tatuajes están prohibidos porque lo manda Dios en la Ley, ninguno de ellos continúa sacrificando los animales que también están requeridos en la Ley.

Otra cosa que tenemos que recordar es que estos mandamientos específicos están escritos en el Libro de Levíticos, que eran los requerimientos centrales específicamente para los Levitas, quienes serían los sacerdotes que harían el trabajo dentro del Templo de Dios. A menos que seas un Judío Levita, de la época de Moisés y que estés leyendo esto usando una maquina del tiempo, estas leyes ceremoniales no fueron dadas para ti.

La Ley moral es la única parte de la Ley que es consistente a través del Antiguo hasta el Nuevo Testamento. Y aún en la ley moral, Cristo Jesús dijo la que la habremos cumplido toda si sólo nos enfocamos en hacer esto: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y al prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:34-40)

Pero, ¿Y eso de que somos el templo del Espíritu Santo?

Algunas personas dirán: “Tienes razón, la ley ceremonial ya fue cumplida en Cristo, ¡pero en el Nuevo Testamento dice que somos el templo del Espíritu Santo! Y hacerte un tatuaje es rayar el templo de Dios”. Ok, el concepto de que somos el templo del Espíritu Santo, o mejor dicho que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo se menciona dos veces en el nuevo testamento. Veamos lo que la Biblia dice respecto a ser el templo del Espíritu:

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

– 1 Corintios 3:16

Y también:

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

– 1 Corintios 6:19

El primer versículo es muy interesante si lo leemos en su contexto: Pablo esta hablando de divisiones en la Iglesia de Corinto. Porque si leemos todo el capítulo 3, nos damos cuenta de que esta iglesia claramente se estaba dividiendo en diversos grupos. Estaban (como dijo Pablo) destruyendo el templo de Dios (que en este pasaje es la iglesia, toda la comunidad de creyentes). Veamos por qué sabemos que Pablo hablaba de la unidad cristiana:

4 Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?

5 ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor.

6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.

7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.

– 1 Cor. 3:4-7

[…]

11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,

13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.

15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

– 1 Cor. 3:11-17

Pablo estaba hablando claramente sobre la unidad de la iglesia, y sobre cómo la iglesia (la comunidad de creyentes en Jesús) somos el templo de Dios donde habita el Espíritu de Dios, y como tal no debemos de hacer divisiones. Porque quien quiera destruir el templo de Dios (destruir la iglesia), Dios lo destruirá a él. Estos versos no tienen nada que ver con los tatuajes, pero, ¿qué tal el versículo del capítulo 6? Vamos a estudiarlo también en su contexto:

12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen;todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.

13 Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.

14 Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.

15 ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo.

16 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne.

17 Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.

18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

Aquellas personas que les gusta usar el versículo 19 para argumentar que un tatuaje (ya sea de cejas o decorativo), o que un maquillaje, o que una operación quirúrgica, son pecado porque “dañan el templo de Dios”, claramente están arrancando el pasaje de su contexto. Pablo fue muy claro al hablar que huyamos de la fornicación porque somos templo del Espíritu. Pablo estaba hablando específicamente del pecado sexual.

Las personas que dicen que tatuarse es pecado porque “daña el templo de Dios”, muy raramente considerarán las siguientes cosas como pecado, aunque en teoría también tienen un efecto en el cuerpo que es el “templo de Dios”:

  1. Beber sodas o refrescos son pecado porque causan daños al cuerpo, muy rara vez veo a alguien decir que beberlas es pecado.

  2. Usar medicinas, causan efectos en el cuerpo y no siempre son buenos. Nadie las ve como pecado.

  3. Tener sobrepeso daña el cuerpo. Curiosamente muchos pastores que dicen que el tatuaje es pecado, no consideran el sobre peso como pecado aunque hace más daño al cuerpo.

  4. No dejar descansar el cuerpo lo daña mucho. Raramente alguien dirá que el exceso de trabajo es pecado porque daña el templo de Dios.

  5. No ejercitarse, eso también llevará nuestro cuerpo a tener consecuencias negativas que van a dañar el templo de Dios. No veo a pastores diciendo que el no hacer ejercicio sea un pecado.

Al final de todo, y al comprender lo que la Biblia dice, nos damos cuenta que es un asunto más de libertad personal y de sabiduría artística, para saber qué ponerte en la piel. No es pecado a la luz de la Biblia. No te descalifica de un ministerio, y cualquiera que te diga que es pecado, sencillamente está mal bíblicamente. No inventemos pecados que no son, ni pongamos cargas sobre las personas, cargas que ni aún nosotros estaremos dispuestos a sobrellevar. Recordemos que el último grupo que ponía cargas sobre los que buscaban a Dios, se llamaban los Fariseos, y Jesús los denunció de hipócritas. Tengamos cuidado de no ser atrapados en la misma hipocresía. (Mateo 23:13)

Al final de todo, al ser cristianos, es un asunto de la Gracia. Debemos de entender, aún en contra de nuestro deseo de vivir por reglas y ser legalistas, que el amor de Dios y su aceptación por nosotros depende únicamente de lo que Él hizo por nosotros en la Cruz, y no de nuestro desempeño o de nuestras listas de “hacer o no hacer”. Sólo por gracia, a través de la fe, no por nuestras obras. (Efesios 2:8)

Entonces, ¿Es un pecado ponerse un tatuaje?

No, no es un pecado. El acto de poner tinta en tu piel no es un pecado. Igual que en muchas otras cosas (cómo el tatuarse las cejas o el pintarse el cabello mes tras mes), debemos decidir con una limpia conciencia lo que estaremos dibujando en nuestra piel. Igual que cómo usamos la sabiduría para saber que otras formas de arte, cómo el escuchar música o el ver una película, no son un pecado, pero que también deben considerarse las letras de la música o el contenido de la película que se estará consumiendo para que no pequemos en otras areas, de esa misma manera debemos de ser sabios al expresar el arte a través de un tatuaje.

Consejos finales

Por ultimo, quiero darte unos consejos personales si estás considerando ponerte un tatuaje. Y cómo dijo Pablo, esto lo digo yo, no el Señor:

  • Si eres menor de edad o todavía vives con tus padres y dependes de ellos en alguna manera, deberás sujetarte a lo que ellos te permitan o te prohiban como miembro de su hogar. El permiso de ponerte un tatuaje depende de ellos, mientras tu aún dependas de ellos o vivas con ellos. Si lo haces en contra de su voluntad, los estarías deshonrando y eso no es agradable ante Dios.
  • Considera muy bien lo que te vas a poner, de preferencia que sea algo que tenga significado y que valga la pena para ti. Recuerda que el nombre de la novia muchas veces termina siendo distinto al de la esposa. Se sabio en qué te vas a poner.
  • No te pongas vírgenes de guadalupe o imágenes religiosas, ya que eso es pecado de idolatría. No es sabio, ni de testimonio para tus hermanos si ya has entregado tu vida a Jesús. Y si ya tenías esos tatuajes cuando te entregaste a Dios, piensa quizás en cubrirlos con algún otro diseño bonito.
  • Cuida mucho tu piel y también si vives en una comunidad dónde aún hay mucho legalismo y religiosidad, puedes ponertelo en algún lugar que sea fácil de cubrir cuando sea necesario. Recuerda, no compres la mentira de que un “tatuaje es para enseñarlo”. No es así necesariamente, puede ser algo significativo para ti aunque nadie más vaya a verlo nunca.
  • No hagas caravana en redes sociales si sabes que hay personas que que puedan ser estorbadas. Lo importante es que mantengas tu corazón y tus desiciones entre tu y Dios.
  • Por último, es una cuestión del corazón. No lo hagas si no puedes hacerlo con una limpia conciencia, sabiendo que tu relación con Dios y tu salvación no depende de lo que comas o bebas o te tatúes, sino que su amor depende de lo que él ya hizo por ti en la Cruz. Y su amor por ti nunca va a cambiar. Si no puedes hacerlo con una consciencia limpia ante Dios, no lo hagas, pero no juzgues a quienes tienen la libertad de hacerlo.