¿Qué onda con la unión libre?

En nuestros días es muy conocida la unión de parejas jóvenes en la llamada “Unión Libre”, que significa vivir sin ningún compromiso o responsabilidad que te ate. Al vivir de esta manera, no hay la necesidad de casarse o tener un compromiso matrimonial. Pero esto la Biblia lo llama “fornicación” y es considerado un pecado tan grave como matar o robar y es causal del juicio y la ira de Dios (Apocalipsis 21:7-8). A eso vino Cristo a morir en la cruz para que tu fueses salvo.

Recordemos que cuando Jesús en Juan 4 confrontó a la mujer samaritana que iba a acarrear agua:

16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.

17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;

18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.”

Claramente Jesús dio a entender que el “vivir con alguien que no es tu marido” no es igual a “vivir con tu marido”. Y por lo tanto hizo una distinción entre la Unión Libre y el matrimonio que Dios manda y honra.

1. La Unión  Libre en el mundo de hoy

Una pareja en Unión libre no tiene responsabilidades u obligaciones que los aten. Es solo una relación basada en palabras o sentimientos; pero que en cualquier momento cada quien puede irse por su lado, sin tener que disputar nada o demandar nada el uno del otro. Se dice que el índice de divorcio ha disminuido en estos últimos años no porque las parejas de hoy sean más sólidas; sino porque la mayoría de las personas están uniéndose en esto llamado “Unión libre”.  ¿Estas tu en esta situación? (Malaquías 2:10-16)

2. Unión Libre en el campo espiritual

Pareciera que este tipo de relación entre los seres humanos tambien la han practicado hacia Dios. ¿Estas unido o relacionado con Dios en un tipo de relación parecido a esto de “Unión Libre”? Muchos llamándose cristianos o hijos de Dios viven en una situación de “Unión Libre” con Dios. No quieren tener obligaciones, compromisos o responsabilidades con Dios. Van a las iglesias, a veces oran, leen la Biblia de vez en cuando, y pareciera que todo esta bien; pero no quieren hacerse miembro de la Iglesia, bautizarse, servir o al menos tener algún tipo de responsabilidad en la iglesia o con Dios mismo. Han creado su propia relación con Dios y creen estar bien actuando así. Están exactamente iguales que aquellos que viven en “Unión Libre” con su  pareja. Dios no aprueba esta reacción ni física ni espiritual. El la llama “fornicación espiritual” y puede traer terribles consecuencias al que la practica.

La realidad es que la Palabra de Dios llama claramente esto vivir en pecado, de fornicación si no están casados, y de adulterio si alguno esta casado.

3. ¿Qué demanda Dios a los que siguen en esta situación?

Tanto a los que viven una relación de pareja como a los que viven una relación espiritual de “Unión Libre” le seria bueno reflexionar en lo siguiente:

A. Comprometerse a un matrimonio conforme al mandamiento de Dios trae bendiciones a los que nos rodean. Ejemplo: a tus Hijos.

B. Comprometerse a un matrimonio conforme al mandamiento de Dios da seriedad. Saber que tenemos a alguien seguro.

C. Comprometerse a un matrimonio conforme al mandamiento de Dios es consideración y amor por la otra persona.

D. Comprometerse a un matrimonio conforme al mandamiento de Dios es tener objetivos y metas para alcanzar juntos.

E. Comprometerse a un matrimonio conforme al mandamiento de Dios trae estabilidad espiritual, emocional, social y financiera.

Conclusión

Vivir en “unión libre” tanto en pareja como con Dios es una falta de respeto, falta de consideración y falta de amor verdadero. En cambio comprometerse trae seguridad, estabilidad y las bendiciones que vienen de obedecer los mandamientos del Señor. Los grandes personajes en la historia bíblica y humana fueron porque un día se comprometieron a hacer lo que Dios pedía. Por último, recuerden que más allá de querer complacer a la otra persona o a la sociedad o a la iglesia, lo que buscamos en nuestras vidas es complacer a Dios con nuestra obediencia y fe, y el entrar en el matrimonio es precisamente un paso de fe y obediencia, y honor hacia Dios y hacia tu pareja.